Caso Mariana Todesca y Pedro Zavala.
Mariana Todesca y Pedro Zavala constituyen una familia "ensamblada" desde hace muchos años. Mariana como resultado de un matrimonio anterior tuvo una hija, Mónica, quien tiene 14 años; y Pedro, un hijo llamado Andrés de 17 años. Hoy conviven todos en la ciudad de Salta. Andrés luego de varios años de vivir en Salta ha decidido- con 17 años- irse a vivir a Córdoba, tiene el deseo de realizar el último año escolar y así prepararse para empezar sus estudios. Además, en aquella ciudad tiene a su abuela materna, tiene previsto alojarse junto a ella. Mariana Todesca y Pedro Zavala desean tener sus propios hijos, para ello la pareja inicio un tratamiento de fertilización asistida y contrataron un Instituto especializado en la temática. La institución funciona como guardador de cinco embriones sobrantes que fueron crio conservados. Así, se implantaron dos embriones producto de dichos tratamientos mellizos, quedando tres embriones crio-conservados en la institución. Varios años después de casados, el matrimonio atraviesa sucesivas crisis de pareja. Mariana un día descubre unos documentos en el que advierte que su marido está comprando bienes para la empresa familiar por intermedio de Juan, un amigo íntimo de Pedro y en el que se deja asentado que el verdadero comprador es Pedro. Disuelto el vínculo matrimonial, Mariana promueve acción a fin de que se la autorice a implantarse los embriones que habían quedado, a pesar de la renuencia de su ex marido.